Constitución de empresas en el DIFC de Dubái
Si se dedica a las finanzas reguladas, este suele ser su destino. El DIFC está diseñado para gestores de activos, asesores y empresas de tecnología financiera. Funciona con su propio sistema jurídico de derecho consuetudinario y sus propios tribunales, razón por la cual los clientes e inversores internacionales confían en él. La constitución es costosa, pero se paga por la estructura y el prestigio regulatorio, no solo por la marca.
Una licencia del DIFC, bien gestionada (desde AED 40,000 al año)
Si dirige una gestora de activos, una firma de asesoría o una empresa de tecnología financiera, el DIFC suele ser su destino final, y con razón. Funciona con su propio sistema jurídico de derecho consuetudinario y tribunales independientes, que es exactamente el motivo por el cual los inversores, bancos y contrapartes internacionales se toman en serio a una entidad del DIFC. No está pagando por una dirección en Dubái. Está pagando por el prestigio regulatorio.
